La Mente Inconsciente
Es importante entender como funciona nuestra mente y como se relaciona con la paternidad, ya que no sólo es fascinante, sino a la vez crucial para ayudar a nuestros hijos tener un desarrollo emocional óptimo, y para nosotros para volvernos padres más efectivos.
¿Listos?
Tenemos una mente conciente e inconciente. A continuación explicaré de manera sencilla la diferencia entre estas dos y como aprovechar esta diferencia para ser aún mejores padres.
La mente conciente, controla todo aquello bajo nuestro mando, como la capacidad de razonar, usar la memoría, nuestra forma de percibir las cosas, eventos y experiencias; y nuestra intuición e imaginación.
La mente inconciente, es la parte de la cual no tenemos control, es como nuestro “piloto automático” que funciona de manera autonoma.
Desde el punto de vista psicológico la mente inconsciente es el almacen de todos nuestros hábitos, valores, experiencias y creencias desarrolladas hasta el momento y a lo largo de nuestra vida.
Si nuestro cerebro es una computadora, nuestro inconciente es el “software” que lo hace funcionar. Una computadora no piensa, sólo responde a la programación que ha recibido. Lo mismo sucede en nuestro cerebro. La mente inconciente no piensa, sólo actúa.
Por lo tanto, sí la programación de la computadora o la de nuestro cerebro no es la correcta, entonces los resultados no serán los óptimos.
El poder de la mente inconciente es mucho más poderosa de lo que nos imaginamos, y es por eso que ejerce el control de nuestra vida, y lo hace sin darnos cuenta, ya que el inconciente alberga la escencia de nuestro ser.
Y, ¿Cómo es que llegó eso a nuestra mente?, pues a través de la influencia de nuestros padres, maestros, familiares, amigos, etc. Y, a partir de ahí, se derivan todos los resultados que hemos logrado en cada área de nuestra vida.
Los resultados simplemente son el resultado de nuestras acciones, las cuales, estan gobernadas por nuestros pensamientos, los cuales vienen de nuestras emociones y creencias albergadas en la mente inconciente.
Por lo tanto, de manera muy burda y general, podemos concluir que nuestra salud, carrera laboral, relaciones, espiritualidad y finanzas, son producto de nuestra formación (programación), y que ahora actuamos en base a estas creencias, tal cual fuimos programados – como computadoras., sólo que una computadora no cuenta con el poder de razonar y solo actúa de acuerdo al programa que tiene instalado.
Un ejemplo comun para ilustrar esto: Cuantas veces nos sometemos a una dieta, luego a otra, y a otra, y aún logrando perder peso, en la gran mayoría de los casos recuperamos el peso perdido en poco tiempo?
Tal vez de niños fuimos “gorditos” y debido a los comentarios repetidos una y otra vez por nuestra familia, amigos y demás personas se nos formó la creencia de que simplemente somos personas “gorditas”. Estos comentarios, aunque hayan sido como una broma, o como un comentario ligero sin la intención de ofender, se fueron cimentando en nuestra mente inconsciente hasta formar esa creencia – y como es una creencia, se vuelve nuestra realidad.
Entonces, ahora que somos grandes, y probablemente haber vivido como persona “gordita” durante muchos años y deseamos adelgazar e iniciar una dieta, se activa la creencia de “soy gordito”.
Con sacrificio, disciplina, control, y “ganas” que le hechemos, lograremos bajar unos cuantos kilos, pero inevitablemente los recuperamos en el corto o mediano plazo.
¿Qué?
Lo que sucede sin que te des cuenta, es que la mente inconciente sabotea tu intento por mantener controlado tu peso, ya que tu nuevo yo, no está en concordancía con tu programación de “soy gordito” – esto es a nivel psicológico, porque también existen otras razones fisiológicas.
Tu inconciente no puede aceptar una creencian distinta. El inconciente es más poderoso que el conciente y siempre ganará, siempre! Por lo tanto nunca lograrás un cambio permanente en tu peso si no cambias la creencia que te esta limitando a tener el cuerpo que quieres.
¿Entonces, qué necesitamos hacer para cambiar ese programa mental, esa creencia?
La mente inconsciente se reprograma a base de la repetición de una nueva creencia para que esta se fije en la mente inconciente, así como sucedió con la creencia limitante original.
Al hacer esto tendremos nuevos pensamientos, los cuales nos llevarán a actuar de manera distinta, para así tener nuevos resultados. No puedes obtener resultados distintos ni pensando, ni creyendo, ni haciendo las mismas cosas.
Ahora que sabaemos y entendemos como funciona nuestra mente, es indispensable hacer conciencia de las repercusiones que implican las creencias que le instalamos a nuestros hijos, y las creencias que tenemos nosotros acerca de la paternidad. Nunca es demasiado tarde para reprogramar nuestra mente.
Debemos tener mucho cuidado con nuestros hijos debido a que entre más jovenes son, más fácilmente absorben, como si fueran una esponja, todos los mensajes verbales y no verbales que reciben de TODAS las personas con las que conviven.
Las creencias se pueden generar a raíz de un incidente de violencia, abuso física, emocional o sexual, bromas pesadas, por una simple mirada de desprecio. Se pueden generar por un solo evento fuerte y traumático, o por la repetición a lo largo de los años.
Recuerden, que una creencia es simplemente es la forma en que percibimos el mundo, y tenemos creencias que nos limitan y nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial, como hay creencias en nuestra mente que nos empoderan y ayudan.
Las creencias negativas provocan ansiedad, miedo, ira, celos, baja autoconfianza, timidez, indecisión, debilidad, conformismo, etc. tanto en niños como en adultos. Y, las creencias positivas que se forman en un ambiente en donde el niño es valorado, respetado, amado, protegido, confortado etc. se manifestarán en actos de generosidad, bondad, amistad, felicidad, seguridad etc.
Las creencias determinan nuestras acciones, y por consiguiente la calidad de vida que tendremos.
Si empezamos a inculcarles a nuestros hijos creencias positivas acerca de si mismo y de sus capacidades, haciéndolo a manera de ejercicio una, y otra, y otra vez; su mente inconciente se programará así.
Les ahorraremos no sólo esa tarea cuando sean adultos, sino que también les garantizarémos una vida feliz, sana, y exitosa. Sus acciones y actitudes serán el reflejo de las creencias de una persona capaz, segura, independiente, fuerte, decidida. Asi nos asegurarérnos de haberlos ayudado a formarse como personas exitosas, sin importar su profesión, ya que las creencias de excelencia y éxito fueron programadas para luego cosechar los frutos.
Quizás para muchos, lo que acabo de escribir suene como una idea o concepto descabellado o esotérico, sin embargo, cada vez son más los estudios en psicología, psiquiatría y neurología, que confirman lo expuesto.
Reflexionen acerca de los logros en su propia vida y traten de identificar las creencias que limitan, estorban o impiden alcanzar algo que anhelan. Es importante aclarar que las creencias sólo son negativas si impiden alcanzar nuestros objetivos, porque lo que es negativo para alguien, puede ser positivo para alguien más.
En la 4a sesión del curso “Como Hablar con Niños” enseñamos técnicas y habilidades que ayudan a promover la autonomía e independencia en los niños. Estas habilidades ayudan no sólo a los padres ver a sus hijos autosuficientes y capaces, sino también a que ellos se reconozcan así.
Lo que aprenderán en esa sesión (y a lo largo de las 5 sesiones del curso) es información invaluable que ayudará a modificar las creencias negativas que sus hijos pudieran tener de sí mismos y de su nucleo familiar y social para que adopten nuevas y mejores creencias.
Con el tiempo, se creerán ser una persona amada, respetada, independiente, capaz y segura; lo cual se evidenciaría por sus acciones y resultado.